
Venus, Cupido y un sátiro
Ficha
La historia
Paris Bordone ya había pintado antes a esta mujer dormida. En la versión anterior, que hoy está en la Ca' d'Oro de Venecia, no hay sátiro, y las rosas esparcidas y el carcaj de Cupido dejan claro que se trata de Venus. Este lienzo, pintado hacia 1555-1565, suma al dios de patas de cabra, y con él la escena admite otra lectura. Una ninfa dormida espiada por un sátiro recuerda también a Antíope, a quien Júpiter se acercó con ese disfraz. Lo que devuelve el cuadro a la diosa del amor está en el árbol. La figura alarga el brazo hacia una manzana, quizá un eco de la manzana de oro que el príncipe troyano Paris le concedió a Venus. Junto al pie de Cupido el pintor firmó en latín, bordonus, y aun así inventarios Borghese posteriores dieron la obra a Tiziano o a su escuela.




