
Venus de Milo
Ficha
La historia
El 8 de abril de 1820, en la isla griega de Milo, entonces bajo dominio otomano, un campesino que removía la tierra junto a las ruinas de la ciudad antigua dio con una estatua de mujer partida en dos grandes bloques. Un joven oficial de la marina francesa, Olivier Voutier, había bajado a tierra ese día y lo animó a seguir cavando. Francia se movió deprisa. El marqués de Rivière, embajador ante el sultán en Constantinopla, la adquirió y se la regaló a Luis XVIII, que en 1821 la entregó al Louvre.
El momento pesaba. En 1815, tras la caída de Napoleón, el museo había tenido que devolver a Florencia la Venus de Médici, seguramente la estatua antigua más admirada de Europa, y en pocas décadas la recién llegada ocupó su lugar.
Los brazos nunca se encontraron. Cerca aparecieron un fragmento de brazo y una mano con una manzana, atributo de Afrodita, y por eso suele identificarse con la diosa del amor, aunque hubo quien pensó en Anfitrite, diosa del mar venerada en Milo. Si esas piezas le pertenecen sigue en discusión, y en el Louvre se decidió no ponerle brazos nuevos. Fue tallada en el siglo II antes de Cristo en dos bloques de mármol de Paros, unidos a la altura de las caderas, donde los pliegues del manto disimulan la juntura.
