
Mirada hacia el infinito
Ficha
La historia
Cinco mujeres altas con largas túnicas están de pie en fila, y cada una repite la postura de la siguiente con un pequeño cambio, un brazo alzado de otro modo, una cabeza girada un poco más. Ese eco de una misma forma a lo largo de una línea es el principio que Hodler llamaba paralelismo, y aquí sostiene casi todo el cuadro. Las figuras no pretenden esconder un sentido secreto. La emoción debe llegarte directamente de su forma y de sus intervalos. Trabajó en esta composición, Blick in die Unendlichkeit, una mirada al infinito, en cinco versiones entre 1913 y 1917, en los últimos años de su vida. Basilea conserva una de ellas y otra cuelga en Zúrich.




