
Vista de Turín desde los jardines reales
Ficha
La historia
Bernardo Bellotto, que tenía entonces unos 23 años, pasó la primavera y el verano de 1745 en la corte de Carlos Manuel III, rey de Cerdeña y duque de Saboya, y pintó para él dos vistas de Turín. Fueron sus primeros encargos de un rey. Ese año el rey estaba en guerra, como aliado de Austria en la larga lucha por la sucesión austriaca, y en septiembre las tropas francesas y españolas derrotaron a su ejército en Bassignana, en el este del Piamonte.
Aquí Bellotto mira la ciudad desde el lado de los jardines reales, detrás del palacio. Su trazado venía de un proyecto enviado desde Francia en 1697 por André Le Nôtre, el creador de los jardines de Versalles, que barrió los viejos parterres menudos para dejar dos grandes parterres de bordado y una gran fuente redonda. La vista compañera, la del puente viejo sobre el Po, cuelga a su lado en la sala 47.




