
Vendimia en las afueras de Viena con vista a Klosterneuburg, el Leopoldsberg, el Bisamberg y Korneuburg
Ficha
La historia
Heideloff pintó esta vendimia en 1779 en un lugar concreto, al norte de Viena, y el Belvedere subraya precisamente esa exactitud. Cercano al paisajista vienés Johann Christian Brand, que pintaba la naturaleza tal como era, reconoce cada elevación del terreno. A la izquierda se alza el Leopoldsberg, con sus edificios en la cumbre, a la derecha le responde el Bisamberg, y en la otra orilla del Danubio Korneuburg es apenas una silueta pálida. En la ladera, los vendimiadores se inclinan entre las cepas. Más abajo, en el camino, un grupo elegante con perros se detiene a mirar el río, y un caballero señala hacia él. Estas colinas vivían del vino. Cinco años después, el emperador José II permitió a los viticultores vender su propio vino, el decreto al que las tabernas vienesas llamadas Heurigen remontan todavía su origen. Hasta hoy solo se conoce otra pintura de Heideloff en una colección pública.