
Rogier van der Weyden · PD
La Virgen con el Niño entronizada
Ficha
La historia
Esta tabla no llega a los 16 centímetros de alto: cabe en una mano. Suele considerarse la obra más antigua que se conserva de Rogier van der Weyden, pintada a comienzos de la década de 1430, cuando salía del taller de Robert Campin, en Tournai, y empezaba su carrera. Se nota la lección de Campin y de Jan van Eyck en el rostro de la Virgen y en la piedra tallada. Rogier recurre a un motivo entonces nuevo entre los flamencos, coloca a María con el Niño en una hornacina, como si fuera una escultura del muro exterior de una iglesia gótica, y sin embargo respira. Es probable que fuera la mitad izquierda de un díptico desmontado; la otra ala, un San Jorge con el dragón, se guarda hoy en Washington.




