
Visión de San Agustín
Ficha
La historia
Agustín está sentado en su estudio, el obispo de Hipona ante la mesa de escribir, y la visión que le llega es extrañamente literal. La Trinidad aparece como tres pequeñas cabezas de querubín unidas, y de ellas tres flechas de oro cruzan la habitación y le hieren en el corazón. La imagen nace de sus propias palabras, el pasaje en que dice a Dios: has traspasado mi corazón con tu amor. Lippi pinta esa frase como un hecho real, flechas incluidas. En torno al santo está el ordenado desorden de un cuarto de estudioso, los libros y los estantes que un florentino del siglo XV habría reconocido, porque el estudio de un hombre docto, en tiempos de Lippi, tenía más o menos ese mismo aspecto.




