
Victoria de Samotracia
Ficha
La historia
En la isla de Samotracia, al norte del Egeo, había un santuario de los Grandes Dioses, a los que los marinos pedían protección en el mar. Allí, hacia el año 190 antes de Cristo, alguien levantó esta Victoria posada sobre la proa de un barco de guerra. Eran años de batallas navales. Roma y su aliada Rodas, una república isleña con una flota temida, se enfrentaban a las escuadras de Antíoco III, el rey seléucida, y lo más probable es que la estatua diera gracias por una de esas victorias. Cuál, y quién la pagó, no se sabe. La pista más clara está en la piedra. El barco es de un mármol gris de Lartos, en Rodas, y la diosa, de mármol blanco de Paros.
El vicecónsul francés Charles Champoiseau desenterró el cuerpo sin cabeza en 1863 y lo mandó a París. Los bloques grises se quedaron en la isla hasta que en 1875 unos arqueólogos comprendieron que eran la proa. Desde 1884 las dos piezas están juntas en lo alto de la escalera Daru del Louvre, con un ala derecha de yeso que copia la izquierda en espejo. La cabeza nunca apareció. En 1950, en cambio, salió a la luz en Samotracia la palma de su mano derecha, que hoy se expone en una vitrina a su lado.
