
Francisco Goya · PD
Vuelo de brujas
Ficha
La historia
Este cuadro pequeño formó parte de una serie sobre brujería que Goya pintó en 1797 para los duques de Osuna, aristócratas ilustrados que decoraron con ella una casa de recreo a las afueras de Madrid. Tres brujas semidesnudas, tocadas con altas mitras parecidas a las que imponía la Inquisición a los condenados, se elevan por el aire sujetando a un hombre desnudo al que parecen devorar. Abajo, en tierra, una figura huye cubriéndose con una sábana y otra se tumba tapándose los oídos para no ver ni oír. Goya se burlaba así de la superstición y del miedo que la Iglesia y la Inquisición aún alimentaban. Un burro pasta indiferente junto al camino.




