
Wassily Kandinsky · PD
Mujer en Moscú
Ficha
La historia
En una calle de Moscú, bajo un sol amarillo, una mujer nos mira. Sostiene una rosa y acaricia a un perro sentado a su lado sobre una mesa. Hasta ahí la escena es casi ingenua. Pero tres cosas flotan sueltas en el cuadro, una sombra gris alrededor de la mujer, una forma rosada y neblinosa abajo a la derecha y una gran mancha negra de bordes nítidos arriba, que lo domina todo. El historiador del arte Sixten Ringbom las leyó como aura y formas de pensamiento. Kandinsky conocía los escritos teosóficos de Annie Besant y Charles Leadbeater, y en 1908 había escuchado en Berlín conferencias de Rudolf Steiner. El tema le ocupó tanto en 1912 que hizo la Dama en Moscú tres veces, en acuarela, al óleo y sobre vidrio.




