
Henri-Edmond Cross · PD
El claro del bosque
Ficha
La historia
Una mujer desnuda, con una guirnalda en el pelo, se ha sentado en una rama inclinada y levanta un brazo para agarrarse a la que tiene encima. Henri-Edmond Cross pintó este cuadro pequeño, de apenas 31 centímetros de alto, en 1906, cuando vivía en la costa mediterránea de Francia y pintaba a menudo desnudos entre árboles y junto al agua. Ese mismo año, en marzo, Henri Matisse había presentado en el Salón de los Independientes de París «La alegría de vivir», un gran lienzo lleno de figuras desnudas que descansan, se abrazan y bailan en un bosque de colores imposibles. En esta obra la piel rosada tiene sombras verdes, la corteza lleva trazos azules y las hojas son pinceladas gruesas y sueltas, amarillas y verdes. La firma de Cross recorre el borde inferior, escrita con el mismo pincel rápido.




