
Édouard Manet · PD
Mujer con abanico
Ficha
La historia
En 1862 París tenía en cartel a una compañía de baile español, la del bailarín Mariano Camprubí, y Manet, en plena fiebre española, pintó a sus artistas. Ese mismo año retrató a una mujer de su propio círculo, Jeanne Duval, actriz mestiza y durante casi diez años amante del poeta Charles Baudelaire, amigo del pintor. Baudelaire la había conocido en 1842 y le dedicó algunos de los poemas más sensuales de «Las flores del mal». Cuando posó para Manet, la relación ya había terminado, el poeta seguía ayudándola económicamente y ella tenía una pierna paralizada. Una enorme crinolina blanca ocupa casi todo el lienzo, construida con muchos matices distintos de blanco, y detrás una cortina de encaje la enmarca como un palco de teatro. El pie que asoma bajo las faldas deja ver la enfermedad. El cuadro llegó a Budapest durante la Primera Guerra Mundial, cuando el conservador Simon Meller lo compró a una colección privada de Berlín.




