
Jan Brueghel the Elder · PD
Paisaje boscoso con un camino cerca de un estanque vadeable
Ficha
La historia
Durante buena parte del siglo XVI, mirar un paisaje flamenco era mirar el mundo desde lo alto. El pintor colocaba al espectador en una cumbre imaginaria y desplegaba a sus pies ríos, ciudades y montañas, un plano detrás de otro, lo que los estudiosos alemanes llaman paisaje panorámico o de vista general. En esta lámina de cobre fechada en 1605, en cambio, el espectador se queda abajo, en el camino. La senda se mete en línea recta en el bosque, flanqueada de árboles a ambos lados, y es esa línea que tira hacia el fondo la que construye el espacio. La Alte Pinakothek ve precisamente ahí el indicio de una nueva manera de concebir el paisaje. Brueghel volvió una y otra vez al camino del bosque en los años siguientes. El título alemán del museo lo llama sin más camino forestal concurrido, y el cobre mide unos 25 por 36 centímetros.




