
Paolo Veronese · PD
Joven entre el Vicio y la Virtud
Ficha
La historia
Hacia 1560 Veronese pintó a un niño detenido entre dos mujeres. El vicio tiene el aspecto de una cortesana veneciana, con el pelo rubio, un escote generoso y joyas por todas partes. La virtud, coronada de laurel y cubierta hasta las muñecas, ya lo lleva de la mano. Ridolfi, que en el siglo 17 recogió las vidas de los pintores vénetos, contaba que el cuadro había pertenecido a Giovanni Battista Sanuto y que el niño era de esa familia. Quizá lo encargara el padre para avisar al hijo de lo que le esperaba al entrar en la adolescencia. Entre las estatuas y los edificios de aire clásico se reconoce la fuente elegida, el relato de Pródico que recoge Jenofonte, con Hércules ante dos caminos. La tela se compró en 1654 en la colección del conde de Arundel, en Londres. Alonso de Cárdenas la adquirió para don Luis de Haro, que la regaló a Felipe IV. En el Alcázar colgó en la pieza oscura de la galería que caía al parque, y en 1772 estaba ya en la antecámara del rey del Palacio Nuevo.




