
La historia
Dayton, en Ohio, puso en marcha su museo de arte en 1919, y entre los mecenas fundadores estaba Orville Wright, que con su hermano había hecho volar el primer avión en ese mismo rincón del país una década y media antes.
El museo nació de la generosidad de una mujer, Julia Shaw Carnell, que se había enamorado de Italia en un viaje de juventud y quería un edificio a la altura. Costeó una sala en lo alto de una colina, terminada en 1930 al estilo de una villa renacentista italiana del siglo XVI, con ventanas de arco de medio punto y una gran escalera tomada de la casa de campo de un cardenal cerca de Roma.
Dentro, la colección abarca 5.000 años y se apoya en sus fondos asiáticos y europeos, con pinturas de Rubens, Monet y el estadounidense Edward Hopper. Se asienta sobre el río, mirando atrás hacia la ciudad que lo construyó.
