
La historia
En diciembre de 2019, unos jardineros que quitaban la hiedra del muro exterior de la galería Ricci Oddi, en Piacenza, encontraron una pequeña trampilla. Detrás, en un hueco del muro, había un saco con un cuadro dentro. Un mes después, los peritos nombrados por la fiscalía confirmaron que era el Retrato de señora de Gustav Klimt, desaparecido de ese mismo edificio desde febrero de 1997.
El cuadro ya había sido noticia una vez. En 1996 una joven estudiante advirtió su parecido con un retrato de muchacha de Klimt que se daba por perdido, y las radiografías confirmaron que Klimt había pintado a la señora encima de aquella obra anterior. El robo llegó al año siguiente, mientras se preparaban obras para trasladarlas a una exposición cercana, y nunca se ha aclarado del todo cómo acabó el lienzo dentro del propio muro de la galería. Hoy vuelve a colgar en sus salas.
El museo que lo rodea es el regalo de un solo hombre. Giuseppe Ricci Oddi, jurista y coleccionista de Piacenza, donó a la ciudad su colección de arte italiano junto con un edificio construido a propósito por el arquitecto Giulio Ulisse Arata, que se inauguró en 1931 junto a un antiguo convento de la Via San Siro. Sus salas reciben la luz desde arriba, algo en lo que el fundador insistió. Unas 400 obras recorren la pintura italiana desde el romántico Francesco Hayez, pasando por el toscano Giovanni Fattori y el pintor de los Alpes Giovanni Segantini, hasta artistas de principios del siglo XX como Umberto Boccioni y Felice Casorati.
