
La historia
Los planos, las cartas y las herramientas de James Watt, el ingeniero cuyas mejoras de la máquina de vapor impulsaron la Revolución Industrial, se guardan en la ciudad donde nació, en el Museo y Galería de Arte McLean de Greenock, junto al estuario del Clyde. Tras una reforma de unos dos millones de libras, el museo reabrió en noviembre de 2019 junto con la vecina Biblioteca Watt, bajo el nombre común de Watt Institution.
El edificio se inauguró en 1876, pagado por James McLean, un comerciante de madera de la ciudad, que estaba demasiado enfermo para asistir a la apertura y murió en enero del año siguiente. La colección es anterior. Nació de las curiosidades reunidas por la Sociedad Filosófica de Greenock, que se convirtieron en museo en 1816. Además de los objetos de Watt, el visitante encuentra antigüedades egipcias, la historia marítima de una ciudad de astilleros y ciencias naturales.
La galería de arte tiene unas 430 pinturas al óleo, en su mayoría escocesas y británicas, con un pequeño grupo de cuadros franceses. Eugène Boudin, el pintor normando de puertos y cielos, está presente con escenas entre las que hay un astillero en Trouville y una vista de Burdeos entre la bruma. Invierno en Ornans, de Gustave Courbet, muestra su pueblo natal del este de Francia en la estación fría, y Atardecer, la danza de las ninfas, de Camille Corot, cuelga en el mismo grupo.

