
La historia
En la iglesia de Sainte-Madeleine de Montargis, una urna guarda el corazón del pintor Anne-Louis Girodet. Su cuerpo descansa en el cementerio parisino del Père-Lachaise. En la década de 1840 sus herederos enviaron a su ciudad natal algunos de sus objetos personales, y todavía se exponen en la planta alta del museo, en un armario rococó con sus pinceles y su paleta.
El museo ocupa la fundación Durzy, una escuela con biblioteca construida entre 1859 y 1864 y bautizada con el nombre de su fundador, el oficial Philippe-François Durzy. Lleva el nombre de Girodet solo desde 1967. Su núcleo es la obra de este discípulo del pintor neoclásico Jacques-Louis David, nacido en Montargis en 1767: unas 30 pinturas y cerca de 130 dibujos, el mayor conjunto de sus dibujos después del Louvre. A su alrededor cuelgan sus contemporáneos, entre ellos el bodegón de tres calaveras de Géricault, junto a un tesoro más antiguo, un San Jerónimo penitente del pintor español Zurbarán. Una sala entera está dedicada a Henry de Triqueti, escultor de la comarca que ayudó a formar la primera colección.
En la primavera de 2016 el río Loing inundó el edificio en plena renovación, y las obras almacenadas tuvieron que rescatarse y limpiarse una a una. El museo reabrió en diciembre de 2018.

