
La historia
En la capilla del antiguo palacio episcopal de Orihuela cuelga la pintura más importante del museo, La tentación de santo Tomás de Aquino de Diego Velázquez, pintada hacia 1631-1633. Es una de las pocas obras de Velázquez que pueden verse en España fuera del Prado.
El museo diocesano se fundó en 1939, recién terminada la Guerra Civil, y durante décadas sus colecciones se guardaron en la catedral. El 24 de febrero de 2011 abrió en su sede actual, el palacio episcopal, con espacio para mostrar juntas pintura, escultura, platería, ornamentos litúrgicos y libros antiguos.
Entre las pinturas hay obras de Juan de Juanes, el maestro valenciano del Renacimiento, de Pedro Orrente, pintor de escenas bíblicas del siglo XVII, y de Vicente López, luego pintor de cámara en Madrid. La escultura va desde imágenes medievales de los siglos XIII al XV hasta un San Roque de Francisco Salzillo, el imaginero murciano del siglo XVIII, y entre los libros hay impresos que se remontan a 1493.
