
La historia
Una pequeña tabla de fondo dorado con San Esteban, obra de Giotto, es la pieza más antigua de esta casa de la Via de’ Benci. Muy cerca está La reina Vasti abandona el palacio real, una escena de la historia bíblica de Ester pintada hacia 1480 por Filippino Lippi, un panel de un conjunto de arcones nupciales cuyas otras partes se reparten hoy entre varios museos. Hay además una Alegoría de la música de Dosso Dossi, pintor de corte de los duques de Ferrara.
Todo lo reunió un solo hombre. Herbert Percy Horne, arquitecto, diseñador e historiador del arte inglés, se instaló en Florencia y escribió un estudio sobre Botticelli, publicado en 1908, que los especialistas aún citan. En 1911 compró esta casa, el Palazzo Corsi, reconstruido hacia 1500, probablemente según diseño de Simone del Pollaiolo, llamado il Cronaca. La restauró como hogar para sus pinturas, esculturas, muebles y objetos domésticos de los siglos XIV y XV, y legó el palacio con todo su contenido al Estado italiano para que se convirtiera en museo.
Por eso los cuadros cuelgan entre arcones, mesas y sillas, a la escala de una casa privada del Renacimiento. Horne murió en 1916, cinco años después de comprar la casa, y la fundación que lleva su nombre la sigue gestionando.


