
La historia
Del museo nacional que el Perú fundó en 1822, un año después de la independencia, casi nada sobrevivió. Durante la ocupación chilena de Lima en la guerra del Pacífico su colección se dispersó, y se dice que la Estela Raimondi, una losa de piedra tallada procedente del antiguo templo de Chavín de Huántar, fue la única pieza que quedó. Hoy se exhibe aquí, en Pueblo Libre, junto a otra talla de Chavín, el Obelisco Tello.
El museo actual es fruto de más de un siglo de divisiones y fusiones. Refundado en 1905 como museo de historia nacional, más tarde se dividió entre la arqueología, dirigida por Julio C. Tello, el padre de la arqueología peruana, y la historia colonial y republicana. Las dos mitades se unieron definitivamente en 1992, y la colección recorre hoy desde las culturas más antiguas, pasando por los textiles de Paracas, hasta la República.
Las salas de historia están en la antigua casona de la plaza principal de Pueblo Libre donde vivió José de San Martín en 1821 y 1822, y Simón Bolívar entre 1823 y 1826. Allí cuelgan retratos de José Gil de Castro, el pintor de los próceres de la independencia, y grandes escenas históricas de Juan Lepiani, entre ellas su Proclamación de la Independencia, de 1904, que muestra a San Martín declarando la independencia del Perú en Lima en julio de 1821.

