
La historia
Al entrar en el Palacio Vranyczany, frente al parque Zrinjevac en el centro de Zagreb, la primera sala es un salón hexagonal con enormes lienzos de finales del siglo XIX de Vlaho Bukovac y Celestin Medović, dos de los principales pintores croatas de su época. El palacio, construido en 1882 según el proyecto del arquitecto vienés Otto Hofer, alberga desde 1934 la colección nacional de arte moderno croata. Durante la mayor parte de ese tiempo la institución se llamó Galería Moderna, y adoptó su nombre actual en 2021.
La colección se remonta a 1905, cuando la Sociedad Croata de Arte empezó a adquirir pinturas y esculturas de sus propios miembros, con la ayuda de donaciones del obispo Josip Juraj Strossmayer, gran mecenas de la cultura croata. Hoy reúne unas 10.000 obras, de las que se exponen unas 700, ordenadas a lo largo de dos siglos. El visitante pasa ante Josip Račić y Miroslav Kraljević, jóvenes pintores del círculo de Múnich que murieron ambos antes de 1914, esculturas de Ivan Meštrović, los paisajes de Ljubo Babić de los años veinte y las abstracciones de Edo Murtić de los cincuenta. Una sala, abierta en 2009, reúne versiones en relieve de cuadros famosos con cartelas en braille, pensadas para recorrerse con las manos.
