
Santa Maria Formosa
Venecia, Italia
La historia
A los pies de santa Bárbara, en el retablo del altar de los artilleros de Santa Maria Formosa, hay un pequeño cañón. La capilla pertenecía a los bombarderos de Venecia, una cofradía de artilleros que tenía por patrona a la mártir Bárbara, y hacia 1523 encargaron a Palma el Viejo, pintor de las colinas de Bérgamo que trabajaba en Venecia, un políptico en su honor. Ella se alza alta y serena en el centro, con la palma del martirio, bajo un Cristo muerto, y en los paneles que la rodean aparecen san Sebastián, san Juan Bautista, san Antonio Abad y un santo dominico.
La iglesia es obra de Mauro Codussi, reconstruida desde 1492 sobre la planta de otra más antigua. La tradición veneciana remonta la primera iglesia del lugar al siglo VII, cuando la Virgen se habría aparecido a san Magno, obispo de Oderzo, como una mujer de formas hermosas, formosa en latín. Tiene dos fachadas, una renacentista de 1542 hacia el canal y otra barroca de 1604 hacia el campo.
Dentro, la capilla de la Concepción guarda un tríptico de la Virgen de la Misericordia de Bartolomeo Vivarini, fechado en 1473. Fuera, una cabeza grotesca tallada hace muecas desde el arco al pie del campanario. El crítico inglés John Ruskin escribió que miraba con lascivia en una degradación bestial, demasiado inmunda para ser pintada o descrita.
