Anton Einsle

1801–1871 · Imperio austríaco · Biedermeier


La historia

En la primavera de 1835 el poeta húngaro Ferenc Kölcsey, autor de la letra del himno nacional de Hungría, posó para un retrato en Pest. El pintor era Anton Einsle, un vienés que entonces trabajaba como pintor de corte del archiduque José, el palatino de los Habsburgo que gobernaba Hungría en nombre del emperador. Ese retrato, hoy en la colección de arte de la Academia Húngara de Ciencias, se reproduce desde hace generaciones en los libros de texto escolares de Hungría.

Einsle era hijo de un fabricante de instrumental quirúrgico. Entró en la Academia de Viena a los 13 años y a los 16 ya ganaba premios. Aceptó sus primeros encargos de retratos hacia 1827 y se trasladó a Praga, donde pintó la Madre e hijo que hoy está en el Belvedere, y a comienzos de la década de 1830 pasó a Pest.

En 1838 volvió a Viena como pintor de la corte, con estudio propio en el Hofburg, el palacio imperial. Aristócratas, obispos y las familias acomodadas de la ciudad posaban para él y obtenían retratos cuidados y muy fieles, de una manera contenida que aprendió en parte de dos retratistas vieneses, el miniaturista Moritz Daffinger y Friedrich von Amerling. Entre 1848 y 1850 pintó muchas veces al joven emperador Francisco José, y también retrató a la emperatriz Isabel. Su autorretrato pertenece al Kunsthistorisches Museum de Viena.

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Obras

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