Copia de Hyacinthe Rigaud
La historia
Desde 1681 hasta su muerte en 1743, Hyacinthe Rigaud llevó, año por año, un libro de cuentas de su taller de París. Junto al nombre de cada retratado figura el precio del retrato, y después de los originales vienen las copias hechas ese mismo año, cada una con su propio precio. La demanda de repeticiones empezó casi enseguida, entre las familias y los amigos de quienes posaban para él.
Cuando llegó a pintar cerca de 40 retratos al año, ya no podía hacer esas copias él mismo, y el libro nombra a los ayudantes que las hicieron. Otras copias se pintaron más tarde, a cargo de pintores que nunca lo conocieron.
Copia de Hyacinthe Rigaud es la etiqueta que recibe un cuadro así. La composición es suya y la pincelada pertenece a otra persona, casi siempre alguien cuyo nombre se ha perdido. La etiqueta no afirma que Rigaud llegara a tocar el lienzo. Su libro de cuentas se conserva manuscrito en la biblioteca del Institut de France, en París.
