
François Perrier
1650 · Condado de Borgoña, Reino de Francia · Barroco, Barroco romano
La historia
En 1638 apareció en París un libro de aguafuertes con un largo título latino que prometía las nobles estatuas de Roma que habían escapado al diente envidioso del tiempo. Reunía 100 láminas, una escultura antigua tras otra, dibujadas en las colecciones de la ciudad por François Perrier, un pintor del Franco Condado al que en su tiempo llamaban le Bourguignon, el Borgoñón. Entre ellas están el Espinario, el muchacho de bronce que se saca una espina del pie, y el dios fluvial recostado al que llaman Marforio, ambos todavía en la colina del Capitolio. En 1645 siguió un segundo volumen, con 55 láminas de relieves antiguos.
Hizo esas láminas durante su segunda larga estancia en Roma, de 1635 a 1645. Años antes había trabajado allí a las órdenes de Giovanni Lanfranco, el pintor de la gran cúpula de Sant'Andrea della Valle, y en París, hacia 1632, tomó como alumno a un adolescente, Charles Le Brun, más tarde primer pintor de Luis XIV. Ya instalado definitivamente en París, Perrier pintó el techo de la galería del Hôtel de La Vrillière, la mansión que hoy alberga el Banco de Francia, y en 1648 fue uno de los fundadores de la Real Academia de Pintura y Escultura.
