
Marco Basaiti
1470–1530 · República de Venecia · Renacimiento, Pintura veneciana
La historia
Se sabe muy poco de Marco Basaiti. Un registro gremial de 1530 lo menciona en Venecia como pintor de figuras y, más allá de las firmas en sus tablas, apenas queda rastro documental. Hasta su nombre aparece escrito de una docena de formas en los papeles.
Lo que sobrevive es la obra. Basaiti pintó en Venecia en las décadas en torno a 1500, a la larga sombra de Giovanni Bellini, el maestro principal de la ciudad, y tan próximo a él en la manera que algunas pinturas del propio Bellini se atribuyeron por error a Basaiti. Su gran encargo, la Vocación de los hijos de Zebedeo, de 1510, muestra a Cristo llamando a dos pescadores desde sus redes ante un paisaje amplio y luminoso de agua y colinas lejanas, ese tipo de fondo profundo que los venecianos aprendían a amar.
Esa afición por el paisaje se agudizó tras la visita de Alberto Durero, el maestro alemán, a Venecia hacia 1505. Los fondos de Basaiti se hicieron más amplios y detallados, hasta que las figuras acabaron compartiendo la tabla con el mundo que se abría a sus espaldas.


