
Adán
Ficha
La historia
Adán nos mira de frente, con el fruto ya en la mano izquierda. Detrás de él, bajo un cielo con nubes, se alzan unas montañas. Lo curioso está abajo. En el borde izquierdo, junto a un tronco, asoma la cabeza de un buey, y entre sus piernas y algo más a la derecha descansan dos conejos blancos. Esos animales proceden del grabado en cobre de Adán y Eva que Alberto Durero hizo en Núremberg en 1504. Allí cada bestia encarnaba uno de los cuatro temperamentos, los humores que, según se creía entonces, se desequilibraron con el pecado original. El buey significa la pereza flemática y el conejo, la sensualidad sanguínea. Hacia 1507 el grabado ya se conocía en Venecia, y el pintor veneciano de esta tabla tomó esos símbolos sin disimulo.

