
La vocación de los hijos de Zebedeo
Ficha
La historia
Cuando Marco Basaiti firmó esta tabla en 1510, se alzaba sobre el altar mayor de una cartuja levantada en una isla de la laguna veneciana, la iglesia de Sant'Andrea della Certosa. Ese edificio ya no existe, pero la pintura se hizo para los monjes que vivían allí. Su prior, Andrea Suriano, quería una escena que los empujara a renovar cada mañana su propia vocación. Así que Basaiti pintó el momento en que Cristo llama a los pescadores Santiago y Juan, los hijos de Zebedeo, mientras bajan de la barca a la orilla del lago de Galilea. El padre, arrodillado a la derecha, señala a sus hijos hacia Jesús, consintiendo en dejarlos marchar. En torno a las pequeñas figuras se abre uno de esos paisajes amplios y nítidos que muy pronto definirían la pintura veneciana.

