Maestro de los Martirios de los Santos
Sacro Imperio Romano Germánico · Gótico tardío
La historia
El beato Thiemo fue arzobispo de Salzburgo. Se unió a la cruzada de 1101, cayó prisionero en Asia Menor y murió en cautiverio, y más tarde fue venerado como mártir. Una pequeña tabla del Belvedere muestra su muerte, y fue ella la que dio nombre a un pintor anónimo. Los especialistas lo llaman Maestro de los Martirios de los Santos, por esta escena y por una tabla compañera con el martirio de un obispo, muy probablemente san Erasmo.
Trabajó en Viena entre 1495 y 1500, aproximadamente. Una tercera tabla conservada, con el margrave Leopoldo III y la leyenda de la fundación de la abadía de Klosterneuburg, forma conjunto con las otras dos, y la serie se pintó probablemente para ese monasterio al norte de Viena. Por su estilo sigue al Maestro del Retablo de los Escoceses, autor anónimo de un gran retablo vienés de 1469, y se le cuenta entre los precursores de la Escuela del Danubio, los pintores que poco después darían al paisaje un peso nuevo en el arte alemán.
La tabla de Thiemo mide solo 53 centímetros de alto. Su cara exterior muestra a tres mujeres arrodilladas, las donantes que pagaron la obra. Perteneció a los príncipes de Liechtenstein, fue donada al Kunsthistorisches Museum en 1922 y hoy cuelga con la colección medieval del Belvedere en las antiguas Caballerizas de Gala del Belvedere Inferior.
