Maestro de la Virgen de los Reyes Católicos

Corona de Castilla · Hispanoflamenco, Gótico tardío


La historia

La línea que acompaña al cuadro parece una descripción, y eso es exactamente lo que es. Los historiadores del arte llaman a esto un nombre convencional: un apaño para un pintor cuya mano se reconoce y cuyo nombre nunca quedó escrito. Es algo distinto de las fórmulas con las que los museos se cubren. Seguidor de, taller de, atribuido a, cada una de ellas deja constancia de una duda sobre quién pintó. Un nombre convencional dice que la mano está clara y que solo falta el nombre.

El cuadro que le da nombre está en el Prado. Fernando e Isabel se arrodillan con dos de sus hijos ante la Virgen entronizada, con frailes dominicos detrás, uno de ellos identificado por tradición como Tomás de Torquemada, el inquisidor general. Se pintó entre 1491 y 1493 para las estancias reales del Real Monasterio de Santo Tomás de Ávila, en óleo y temple sobre tabla, con esa factura flamenca fina que da a la pintura castellana de estos años el nombre de hispanoflamenca.

Desde el siglo 19 se le vienen proponiendo nombres. Pedro Berruguete, que pintó retablos para ese mismo monasterio de Ávila, Michel Sittow, pintor de formación neerlandesa en la corte de Isabel, y el círculo del salmantino Fernando Gallego se han puesto sobre la mesa, junto con Diego de la Cruz y el Maestro Bartolomé. Ninguna de las propuestas ha sido aceptada. El Prado compara el dibujo subyacente bajo la capa de pintura con el de Gallego y no pasa de ahí. Los nombres prestados como el suyo se confunden con facilidad, y el Maestro de los Reyes Católicos, con tablas en Washington y Chicago, es otro pintor. A esta mano no se le ha dado con seguridad ningún segundo cuadro, así que la tabla del viejo oratorio real de Ávila es toda su obra conocida.

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Obras

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