Nicolae Tonitza
1886–1940 · Rumania · Postimpresionismo, Expresionismo
La historia
En agosto de 1916 Rumanía entró en la Primera Guerra Mundial y en pocos días fue derrotada en Turtucaia, junto al Danubio. Nicolae Tonitza, de 30 años y ya pintor con formación, combatió allí, fue herido y capturado por los búlgaros. Pasó cerca de dos años en un campo de internamiento en Kardzhali, donde contrajo la malaria y el reumatismo que ya no lo dejaría. Volvió a casa en abril de 1918.
La cola del pan es del año siguiente, 1919, y es una fila de gente esperando comida en un país que había sido campo de batalla, ocupación y saqueo. De vuelta en Bucarest, Tonitza empezó a dibujar y a escribir para la prensa de izquierdas, en Socialismul y Adevărul, como caricaturista político y como crítico de arte, y mantuvo los dos oficios el resto de su vida. Buena parte de lo que hizo se publicó en lugar de exponerse.
Su formación había sido la ruta europea habitual de su generación. La escuela de arte de Iași desde 1902, luego la academia de Múnich en 1908, después tres años en París, de donde viene la factura posimpresionista de su pintura. Lo que hizo con ella fue local. Pueblos de pescadores y la luz de Balcic, en la costa del mar Negro, payasos de circo con la melancolía asomando por debajo de la pintura y, sobre todo, niños, con esos ojos oscuros y sin pupila que se volvieron su firma.
En 1933 ocupó la plaza de profesor en la academia de arte de Iași que había dejado vacante Ștefan Dimitrescu, un pintor de su misma generación recién fallecido, y allí enseñó mientras empeoraban las enfermedades que se había traído de Kardzhali. Murió en Bucarest el 27 de febrero de 1940.


