Pârvu Mutu
1657–1735 · Principado de Valaquia · Estilo brâncovenesc, Arte postbizantino
La historia
En la iglesia de los Tres Jerarcas de Filipeștii de Pădure, un pueblo en las colinas de Prahova, una larga pared de retratos de fundadores muestra a decenas de miembros de la familia Cantacuzino, uno de los principales linajes boyardos de Valaquia, con sus trajes de corte. El pintor que terminó esa iglesia en 1692 incluyó también su propio retrato. Se llamaba Pârvu, era hijo de un sacerdote de Câmpulung y se le recuerda como Pârvu Mutu, Pârvu el Mudo. Según la tradición de la Iglesia, el apodo venía de su forma de trabajar, en silencio, ayunando y rezando mientras pintaba.
Durante décadas los Cantacuzino le encargaron obras, y también Constantin Brâncoveanu, príncipe de Valaquia y Cantacuzino por parte de madre. Pârvu pintó iglesias y monasterios fundados por ellos, como el monasterio de Sinaia, en los Cárpatos, y la iglesia de Colțea, en Bucarest. A sus fundadores les daba rostros individuales, y los historiadores del arte rumano ven en ese interés por el parecido su verdadera fuerza. Un autorretrato procedente de la iglesia de Bordești, con el pincel en la mano, se conserva hoy en el Museo Nacional de Arte de Rumanía.
Ya mayor, tras la muerte de su esposa, se hizo monje con el nombre de Pafnutie. Murió en 1735, y en 2017 la Iglesia ortodoxa rumana lo canonizó como san Pafnucio el Iconógrafo.

