
Sébastien Bourdon
1616–1671 · Francia · Barroco
La historia
Sébastien Bourdon era capaz de pintar casi al modo de cualquiera. Formado en una Francia tironeada entre la grandeza italiana y el realismo holandés, pasaba con soltura de pequeñas escenas abarrotadas de mendigos y soldados, al estilo de las calles romanas, a elevadas composiciones clásicas cercanas a Poussin, el gran pintor francés de temas históricos ordenados. La gente admiraba su destreza y nunca sabía muy bien cómo debía ser un Bourdon.
Nacido en Montpellier en 1616 en una familia protestante, vivió unos años inquietos que incluyeron una estancia en Roma. En 1648 fue uno de los doce miembros fundadores de la Académie royale de peinture et de sculpture, la nueva academia real de arte de París. Regresó a la ciudad de forma definitiva tras sus años fuera y allí murió en 1671.
Aquellos años en el extranjero fueron el giro más inesperado. En 1652 la reina Cristina de Suecia lo nombró su primer pintor de cámara en Estocolmo, y de esa época es un retrato ecuestre de la reina, mujer erudita, pintado apenas uno o dos años antes de que asombrara a Europa renunciando a su trono.



