Autor francés anónimo de los cartones y tejedores de los Países Bajos meridionales
Reino de Francia, Países Bajos meridionales · Gótico tardío
La historia
Un unicornio blanco descansa dentro de una cerca baja y redonda, encadenado a un granado, en un prado cuajado de flores. Las gotas rojas de su costado proceden de la fruta madura que cuelga sobre él. Es el más conocido de siete tapices, tejidos hacia 1495-1505 y hoy en The Met Cloisters de Nueva York, y el nombre de esta página designa a quienes los hicieron.
Los diseños se atribuyen a un artista que trabajaba en París y cuyo nombre se ha perdido. El tejido se realizó en los Países Bajos meridionales, probablemente en torno a Bruselas, uno de los grandes centros tapiceros de la época, en lana y seda con hilos de plata y de plata dorada. En el conjunto de la serie, los botánicos han identificado 85 de las más de 100 plantas de los fondos floridos, y las letras AE se repiten en cada paño sin que exista una explicación segura.
Los tapices aparecen documentados por primera vez en 1728, en un inventario de los La Rochefoucauld, una casa ducal francesa. Durante la Revolución salieron de manos de la familia y, según relatos posteriores, sirvieron para cubrir patatas. John D. Rockefeller Jr., el filántropo estadounidense, los compró a la familia en 1922 y más tarde los donó al Metropolitan Museum.

