
John William Waterhouse · PD
Una sirena
Ficha
La historia
Cuando la Royal Academy de Londres nombraba a un pintor miembro de pleno derecho, este debía entregar una obra para su colección. John William Waterhouse cumplió ese requisito en 1900 con esta sirena, sentada en la orilla junto a la boca de una cueva, peinándose la larga melena mientras la marea rompe cerca. El tema, mitad folclore, mitad poesía, encajaba con el gusto prerrafaelita tardío por lo legendario. Waterhouse cuidó el brillo húmedo de las escamas y el nácar de las conchas esparcidas por la roca. La sirena no mira al mar ni a nosotros, absorta en su propio peinado.




