
Un muchacho dormido y un hombre espulgándose
Ficha
La historia
Pulgas y piojos formaban parte de la vida diaria en la Europa del siglo XVII, y los pintores de escenas cotidianas no apartaban la vista. Gerard ter Borch pintó a una madre que le busca los piojos a su hijo. Michiel Sweerts, que trabajaba en Roma a comienzos de la década de 1650, pintó en este lienzo a un hombre que se despulga junto a un muchacho que se ha quedado dormido. El Mauritshuis tiene dos cuadros de Sweerts con este asunto tan poco lucido. Este lo compró en Londres en 1901, a los marchantes Forbes & Paterson. Por entonces a Sweerts apenas se le empezaba a redescubrir, después de que el siglo XVIII y casi todo el XIX lo olvidaran. Desde 2010 el cuadro cuelga en la Galería Príncipe Guillermo V, la segunda sede del Mauritshuis, en el Buitenhof de La Haya.




