
National Gallery of Art · PD
Adoración de los Reyes Magos
Ficha
La historia
En 1481 el papa Sixto IV llamó a Roma a varios de los mejores pintores florentinos para cubrir de frescos los muros de su nueva capilla, la que hoy llamamos Sixtina. Botticelli fue uno de ellos, y la Galería Nacional de Arte de Washington considera probable que esta Adoración de los Magos la pintara durante aquella estancia romana. La Virgen y el Niño reciben a los reyes entre las ruinas de un templo clásico, una manera de decir que el cristianismo nació sobre los restos del mundo pagano. La escena tiene poco del cortejo fastuoso de otras adoraciones florentinas de esos años. Lo que Botticelli cuida es el gesto. Los reyes y su séquito se arrodillan o se inclinan en filas apretadas, y la postura de cada mano habla de devoción y recogimiento. La pintó al temple y al óleo sobre una tabla de álamo de poco más de un metro de ancho.





