
La adoración de los Reyes Magos
Ficha
La historia
El rey más anciano se arrodilla con un pesado manto rojo. En una mano sostiene el sombrero con su largo cordón y con la otra ofrece una cajita abierta llena de monedas de oro, hacia la que se inclina el Niño desde el regazo de María. Detrás, un rey joven con abrigo verde forrado de piel sostiene una alta copa dorada, y un rey negro de túnica blanca señala al Niño, más abajo. Los fieles de Salzburgo veían esta escena los días laborables, cuando el retablo permanecía cerrado y sus puertas mostraban la vida de María. En las fiestas se abrían para enseñar la Pasión, y en el reverso de esta misma tabla estaba pintado Cristo con la cruz a cuestas. Entre las décadas de 1920 y 1930 se serraron las dos caras para poder exponerlas a la vez.




