
El nacimiento de Cristo
Ficha
La historia
Lo primero que se ve en esta tabla es la madera. La pintura se ha desprendido en grandes zonas y deja al descubierto la veta del abeto rojo, que baja en franjas largas de arriba abajo. De la escena del Nacimiento queda sobre todo María, arrodillada con un vestido verde azulado y un manto claro de reflejos rosados extendido a su espalda. Detrás, un buey descansa en el establo. En el otro extremo arde un fuego pequeño bajo una olla, y más abajo, en un hueco, hay un farol. Hasta la década de 1930 esta misma tabla llevaba en el reverso la Flagelación de Cristo. Era una de las cuatro alas de un retablo de Salzburgo, pintadas por las dos caras, que llegaron a Viena en 1807. En el Kunsthistorisches Museum las serraron y separaron, algo habitual desde el siglo XIX para exhibir ambas caras a la vez, y así las cuatro se convirtieron en las ocho pinturas que hoy guarda el Belvedere.




