
Francisco Goya, Adoration of the Name of God, 1772. Wikimedia Commons. · PD
Adoración del nombre de Dios
Ficha
La historia
En 1772 Goya tenía 25 años y acababa de volver de Italia, todavía sin nombre fuera de Aragón. La basílica del Pilar, en Zaragoza, le encargó decorar al fresco la bóveda del coreto con la adoración del nombre de Dios. Cobró 15.000 reales, bastante menos que otros pintores que trabajaban en el mismo templo. Sobre nubes se agolpan ángeles, músicos y cantores que alaban el nombre divino, escrito en hebreo dentro de un triángulo de luz. Fue su primera gran obra pública y le abrió el camino. La bóveda se ha restaurado cuatro veces desde entonces, y los bocetos que se conservan son más libres y atrevidos que lo que hoy vemos arriba.




