
Bartolomé Esteban Murillo · PD
Adoración de los pastores
Ficha
La historia
Hacia 1650, cuando Murillo pintó este cuadro, Sevilla apenas se reponía de la peste de 1649, que se había llevado a buena parte de la ciudad. Quizá por eso conmueve tanto esta Adoración humilde, la de los pastores, pensada como contrapunto sencillo a la de los Reyes Magos. Es gente pobre que se acerca al Niño con lo que tiene: traen un cordero, unas gallinas y una cesta de huevos, y al fondo una anciana carga más huevos. El pastor arrodillado viste la ropa gastada de quien trabaja a la intemperie. Murillo aprendió de Ribera ese claroscuro y reservó la luz más fuerte para el niño y su madre.




