
Bartolomé Esteban Murillo · PD
Adoración de los pastores
Ficha
La historia
Hacia 1668 Murillo trabajaba para los capuchinos de Sevilla, que le encargaron una larga serie de lienzos para su iglesia. Esta Adoración de los pastores ocupaba una capilla de la nave de la Epístola, la de la derecha. Lo que más llama la atención es la gente que acude al pesebre. A la izquierda se escalonan las edades de la vida: un niño que ofrece una gallina, una muchacha con una cesta de huevos, un pastor con un cordero y un anciano que contempla al recién nacido. Son tipos populares, vestidos como los vecinos que el pintor veía a diario en una ciudad todavía herida por la peste de 1649. La luz cae de lleno sobre la Virgen, san José y el Niño, y en lo alto se abre un rompimiento de gloria con angelotes entre nubes. Murillo ya había dejado atrás el modelado duro de sus primeros años y aquí construye el espacio con contraluces. En 1810, ante la llegada de las tropas napoleónicas, los frailes pusieron la serie a salvo en Gibraltar, y tras la desamortización de 1835 el cuadro pasó al Museo de Bellas Artes.




