
Rembrandt, Ahasuerus and Haman at the Feast of Esther, 1660. Wikimedia Commons. · PD
Asuero y Amán en el banquete de Ester
Ficha
La historia
En 1660 Rembrandt tenía ya 54 años, había pasado por la ruina económica y pintaba con una hondura callada muy distinta de las obras de acción de su juventud. Aquí reúne a tres personajes en torno a una mesa, en una penumbra dorada. La reina Ester acaba de revelar al rey persa Asuero que su ministro de confianza, Amán, ha tramado exterminar al pueblo judío, el suyo. No hay gritos ni gestos: el rey aprieta el bastón, Ester baja la mirada y Amán, ya condenado, se hunde en sí mismo, sabiendo lo que le espera. Todo el peso de la escena está en tres rostros que apenas se miran, sacados de la sombra por una luz cálida.




