
Alegoría del aire
Ficha
La historia
La escena del Aire recuerda el comienzo de la Eneida de Virgilio. Juno, reina de los dioses y señora del aire, quiere ver hundida la flota troyana y pide a Eolo, guardián de los vientos, que los desate. Aquí aparece sentada en su carro entre figuras femeninas que encarnan los meteoros, palabra que en tiempos de Albani designaba todo lo que sucede en el cielo, y ordena a Eolo, sentado abajo en una roca, que libere los vientos.
Es uno de los cuatro elementos que Albani pintó a finales de la década de 1620 para el cardenal Mauricio de Saboya, y el único que hoy cuelga separado de los demás. El Fuego, el Agua y la Tierra comparten la Sala 27, y el Aire está al lado, en la Sala 28.




