Alegoría de la Fortuna

Alegoría de la Fortuna


Ficha

Año
1523
Técnica
óleo sobre tabla
Dimensiones
76 × 100 cm

La historia

El cuadro del que procede este no lo había visto nadie en el siglo XVI. De Apeles, el pintor más celebrado de la Grecia antigua, se contaba que tras ser calumniado en la corte pintó una Calumnia. La obra se había perdido hacía mucho. Lo único que quedaba era la descripción que dejó Luciano, escritor griego del siglo II, y los artistas del Renacimiento la leyeron como unas instrucciones y rehicieron la pintura a partir de las palabras.

Leonbruno sigue a Luciano de cerca. Las figuras suben los escalones de un gran edificio. El tirano de orejas de asno escucha a la Sospecha y a la Ignorancia, la Calumnia avanza conducida por la Envidia y el Fraude, y detrás vienen el Arrepentimiento y la Verdad. A eso añade una figura suya. En lo alto preside la Fortuna, que reparte dinero, cetros y coronas entre los personajes malvados y arroja cadenas e instrumentos de tortura a los buenos.

Lo pintó hacia 1523. Era pintor de corte de los Gonzaga en Mantua, con sueldo fijo desde 1511 y con Isabel de Este por protectora. Al año siguiente llegó de Roma Giulio Romano, y en enero de 1525 Leonbruno escribía quejándose de que los encargos habían dejado de llegarle. La tabla está resuelta en grisalla realzada con oro, en la manera dura, mantegnesca, que Mantua había practicado una generación antes.

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