
Alegoría de la Vanidad
Ficha
La historia
El pequeño óvalo que el ángel sostiene en la mano izquierda es un camafeo con el retrato del emperador Carlos V, muerto en 1558, y con la otra mano el ángel señala un globo terráqueo. En el Madrid de hacia 1634, cuando Pereda pintó este cuadro, se recordaba a Carlos V como el monarca cuyo imperio abarcó Europa y América, y también como el hombre que en 1555 y 1556 renunció a sus coronas y se retiró al monasterio de Yuste, en Extremadura. En el trono de España se sentaba ahora su bisnieto Felipe IV. Por estas alusiones a los Austrias, el museo cree que fue un encargo de la corte. Sobre las mesas se amontona todo el repertorio de la vanitas, calaveras apiladas, un reloj de arena, una vela apagada, un reloj, monedas, joyas, naipes y una armadura. En el borde de la mesa Pereda escribió dos palabras latinas, NIL OMNE, todo es nada.


