
Peter Paul Rubens · PD
Alegoría del emperador Carlos como soberano de vastos reinos
Ficha
La historia
Carlos V llevaba casi 50 años muerto cuando se pintó este cuadro. El joven Rubens trabajaba entonces para el duque de Mantua, que en 1603 lo mandó a España con un cargamento de regalos para Felipe III y para su valido, el duque de Lerma: un coche con caballos, armas de fuego y copias de pinturas italianas. Por el camino la lluvia se metió en los cajones y Rubens pasó semanas en Valladolid arreglando los lienzos estropeados, mientras la corte española le abría sus galerías, con los retratos que Tiziano había hecho del emperador con armadura. De aquel viaje salió esta alegoría. Carlos aparece con armadura negra y el Toisón de Oro colgado de una cinta roja, y apoya el cetro sobre un globo terráqueo que le sostiene un pequeño genio alado.




