
Frans Francken the Younger · PD
La galería de un anticuario
Ficha
La historia
Cuando Giacomo Manilli publicó en 1650 su descripción de la villa Borghese, esta tabla ya formaba parte de la colección, y él la llamó estudio de pintor. El inventario familiar de 1693 vio otra cosa. Habla de una galería llena de cuadritos, de un astrólogo sentado a una mesa con un globo terráqueo y de un mono atado a un taburete. Los estudiosos posteriores han pensado en la tienda de un marchante o en el gabinete de un coleccionista, y el asunto sigue sin resolverse. La firma es de Frans Francken el Joven. Paisajes, retratos, escenas religiosas y un bodegón cubren las paredes sin dejar hueco, y sobre la cornisa se alinean pequeñas estatuas. En el suelo de tablas descansa un perro. El animalito encadenado quizá aluda a la propia pintura, a la que durante siglos se llamó «mona de la naturaleza».




