
Como cantan los viejos, así pían los jóvenes
Ficha
La historia
Jordaens trabajó en este lienzo dos veces. El museo fecha una primera fase hacia 1632 y una segunda en 1646, unos 14 años después. Eso sitúa su comienzo varios años antes de la versión de Amberes, de 1638, que aquel museo considera el inicio de su larga serie sobre este refrán. En 1989 el historiador del arte muniqués Konrad Renger siguió con análisis técnicos los cambios que Jordaens introdujo aquí en la composición, y también en un gran banquete suyo en Kassel. Lo que quedó de ambas fases es una mesa donde todos han bebido a gusto. El museo señala al perro que mira con ansia los gofres, imagen del apetito, y a los dos niños, uno de los cuales bebe de una copa de vino igual que los mayores. El loro forma parte de la misma lección, un ave que repite lo bueno y lo malo sin pensarlo.




